Los monos representan uno de los grupos de mamíferos más diversos y fascinantes del planeta. Con más de 330 especies distribuidas en todos los continentes tropicales y subtropicales excepto Australia, estos primates han captivado la imaginación humana durante milenios a través de su inteligencia notable, sus complejas estructuras sociales, y sus comportamientos que frecuentemente reflejan aspectos sorprendentes de nuestra propia humanidad. Desde los diminutos titíes pigmeos que caben en la palma de una mano hasta los imponentes mandriles que pesan más de 50 kilogramos, la diversidad morfológica y comportamental de los monos es verdaderamente asombrosa.

Es importante distinguir que los monos son primates específicamente diferentes de otros grupos como los simios (chimpancés, gorilas, orangutanes, bonobos y gibones), los lémures de Madagascar, o los prosimios como los gálagos y loris. La característica más distintiva que separa a los monos de los simios es la presencia de cola, aunque la funcionalidad de esta estructura varía enormemente entre especies. Los monos también se dividen en dos grupos principales geográficamente separados: los monos del Viejo Mundo (Cercopithecoidea) que habitan África y Asia, y los monos del Nuevo Mundo (Platyrrhini) nativos de Centro y Sudamérica. Cada grupo ha evolucionado independientemente durante millones de años, desarrollando adaptaciones únicas a sus respectivos ambientes.