En el Ártico, hay algunos animales que se han adaptado para sobrevivir en hábitats hostiles, y uno de esos animales es el oso polar. Estos grandes carnívoros, Ursus maritimus, son los principales depredadores del Ártico y la especie de oso más grande del mundo. Debido a las adaptaciones del oso polar, puede prosperar en un ambiente hostil.
10 adaptaciones del oso polar

Las regiones árticas donde prosperan los osos polares pueden ser duras, pero estos animales han desarrollado varias adaptaciones que les permiten seguir prosperando. Esta lista analizará diez adaptaciones diferentes de los osos polares y su utilidad para estos grandes mamíferos.
1. Termorregulación
La termorregulación es la forma en que los osos polares mantienen su temperatura corporal y sobreviven a temperaturas bajo cero. Esto se logra gracias a su gruesa capa de grasa, pelaje extra y hábitos de movimiento lento.
La temperatura corporal de un oso polar debe ser de alrededor de 98,6 grados Fahrenheit, y pueden mantenerla incluso en temperaturas que alcanzan los 34 grados Fahrenheit negativos. Si bien esto funciona para evitar que los osos polares se enfríen demasiado, también evita que se sobrecalienten.
2. Patas de oso polar

Las patas que se encuentran en los osos polares están adaptadas específicamente para ayudarlos a prosperar en las regiones árticas donde viven. Tienen patas enormes que alcanzan alrededor de once pulgadas de ancho, que es aproximadamente el tamaño de un plato promedio. Las patas de los osos polares no sólo son ideales para caminar sobre áreas delgadas del hielo, sino que también permiten que estos grandes mamíferos sean grandes nadadores y feroces depredadores.
3. Piel extra
Las regiones árticas donde viven los osos polares son conocidas por ser frías y frías, y no muchos animales están equipados para sobrevivir. Sin embargo, los osos polares tienen dos capas de pelaje que les ayudan a regular su temperatura corporal y mantenerse calientes.
En realidad, estos animales corren el riesgo de sobrecalentarse debido a la cantidad de pelo y grasa que tienen en sus cuerpos. A pesar de su apariencia, los osos polares no tienen pelaje blanco, sino pelo hueco y sin pigmentos. Este tipo de pelaje refleja la luz, haciéndolo parecer blanco desde la distancia.
4. Grasa extra
Los osos polares también están equipados con una gruesa capa de grasa que los mantiene calientes. Esta capa de grasa puede alcanzar más de diez centímetros de espesor. Tener grasa extra es lo que permite a estos osos nadar en las aguas heladas del Ártico sin congelarse. El frío del agua no consigue atravesar esta capa de grasa.
Sin embargo, los osos polares jóvenes aún no tienen esto y es menos probable que se les vea en el agua. Tener grasa extra es también la razón por la que estos osos pueden permanecer en aguas árticas durante tanto tiempo.
5. Garras de oso polar

Los osos polares tienen garras largas y curvas que les resultan útiles para moverse sobre el hielo y cazar presas. Los osos polares adultos pueden tener garras de casi cinco centímetros de largo, que se utilizan habitualmente para cazar y agarrar focas. Estas garras curvas también les permiten ganar tracción al caminar sobre hielo resbaladizo.
6. Patas antideslizantes
Una de las adaptaciones más útiles de los osos polares es el acolchado antideslizante en sus patas. Al igual que sus garras curvas, esto les permite ganar tracción cuando caminan por sus hábitats cubiertos de hielo. Las almohadillas de las patas de los osos polares están cubiertas de papilas, pequeñas protuberancias que pueden agarrarse a la superficie del hielo. También tienen una pequeña cantidad de pelo entre los dedos de los pies para evitar resbalones.
7. Colas y orejas
Las colas y orejas que tienen los osos polares son pequeñas y redondeadas, lo que ayuda a estos grandes animales a retenerse también. Tener colas y orejas tan pequeñas y compactas evita que los osos polares pierdan demasiado calor y es parte de las adaptaciones que les ayudan a regular su temperatura corporal.
Si bien las orejas y colas pequeñas son una marca registrada de los osos polares, son animales grandes en todos los demás sentidos. Cuando están a cuatro patas, los adultos pueden medir hasta cinco pies de altura, pero de pie solo sobre sus patas traseras pueden alcanzar diez pies de altura.
8. Buceo
Cuando los osos polares cazan presas, pueden sumergirse bajo el agua. Por lo general, no se sumergen a más de 14,8 pies, pero pueden permanecer bajo el agua durante más de un minuto. Sin embargo, no hay un tiempo exacto sobre cuánto tiempo pueden permanecer los osos polares bajo el agua, pero se sabe que algunos pasan más de tres minutos sin salir a la superficie. Además de bucear con fines de caza, también lo harán para encontrar algas y moverse entre témpanos de hielo. Cuando estén sumergidos sus fosas nasales se cerrarán.
9. Natación
Si bien los osos polares son buenos buceadores, son aún mejores nadadores. Se sabe que nadan durante varias horas seguidas, alcanzando largas distancias. Sus grandes patas son la razón principal por la que son nadadores tan fuertes, actuando como timones y hélices para moverlos a través del agua helada. Los osos polares pueden nadar a velocidades de más de seis millas por hora.
10. Movimiento lento
Los osos polares se mueven lentamente debido a la facilidad con la que se sobrecalientan. Esto sucede a menudo cuando corren, razón por la cual se suele ver a los osos polares moviéndose lentamente por sus hábitats. Además de moverse lentamente, estos animales grandes descansarán con frecuencia e incluso se meterán en el agua si es necesario para refrescarse. El calor excesivo producido por los osos polares se libera a través de las almohadillas de las patas, la nariz, los hombros, la parte interna de los muslos y el hocico.
Conclusión
Hay diez adaptaciones de los osos polares que permiten a estos animales no sólo sobrevivir en las duras regiones árticas sino también prosperar en ellas. Existen adaptaciones que les ayudan a soportar temperaturas bajo cero, viajar a través de grandes aguas y evitar el sobrecalentamiento.







