Un bisonte cruza al trote una pradera de Wyoming mientras, en un desierto a miles de kilómetros, una tarántula espera inmóvil bajo una roca. En la niebla de las montañas de Uganda, un gorila mastica hojas. Los tres son animales terrestres, y no se parecen en casi nada: uno pesa cerca de 900 kg, otra apenas unos gramos, y el tercero comparte con el ser humano cerca del 98 % de su ADN. La palabra «terrestre» agrupa linajes que divergieron hace cientos de millones de años y que resolvieron, cada uno a su modo, el problema de vivir sin agua alrededor. El suelo impone exigencias comunes a todos: sostener el cuerpo contra la gravedad, retener la humedad y encontrar refugio frente al calor, el frío o los depredadores.

Los animales terrestres son los que pasan toda su vida, o la mayor parte, sobre la tierra firme: caminan, corren, saltan, excavan o vuelan sobre ella, y dependen del suelo para alimentarse, reproducirse o refugiarse. Incluyen mamíferos, aves, reptiles, arácnidos e insectos, y ocupan hábitats que van de la tundra ártica a la sabana, el desierto o la alta montaña. Su tamaño abarca desde menos de un milímetro hasta los más de 6.000 kg de un elefante africano macho. Algunos casos, como el hipopótamo, obligan a matizar la definición. Quedan fuera los animales que dependen del agua para casi todo, como los peces o los cetáceos.

Una sola etiqueta, miles de maneras de vivir.

Esta lista de ejemplos de animales terrestres reúne 29 especies de América del Norte y de otros continentes, con sus datos biológicos, sus cifras más llamativas y su estado de conservación según la Lista Roja.

Ficha rápida de los animales terrestres

Característica Dato
Nombre común Animales terrestres
Grupos principales Mamíferos, aves, reptiles, arácnidos e insectos
Tamaño Desde menos de un milímetro hasta unos 5 a 6 m de altura (jirafa)
Peso Desde fracciones de gramo hasta unos 6.000 kg (elefante africano de sabana)
Hábitat Tundra, bosques, praderas, sabanas, desiertos y montañas
Distribución Todos los continentes, incluida la Antártida con escasos invertebrados
Dieta Herbívora, carnívora, omnívora o insectívora según la especie
Estado de conservación Varía de Preocupación menor (LC) a En peligro crítico (CR)

¿Qué es un animal terrestre y en qué se distingue de uno acuático?

El adjetivo viene del latín terra, tierra. Un animal terrestre hace en suelo firme la mayor parte de sus actividades vitales, a diferencia de los acuáticos, que viven en agua dulce o salada, y de los arbóreos, que pasan casi todo el tiempo en los árboles. La frontera, sin embargo, es porosa.

El hipopótamo pasa muchas horas sumergido y sigue considerándose terrestre porque pasta en tierra. Los castores y los cocodrilos son semiacuáticos. Los canguros y los avestruces, en cambio, no se meten voluntariamente en el agua. Los biólogos hablan de un gradiente, no de una línea.

La evolución produjo además especialistas del subsuelo, el desierto y las cuevas. Entre las categorías de uso común figuran:

  • Fosoriales: animales que pasan buena parte de su vida excavando bajo tierra, como las marmotas.
  • Arenícolas: especies ligadas a suelos arenosos.
  • Troglobios: animales que viven únicamente en cuevas y suelen carecer de pigmento y de ojos funcionales.
  • Cursoriales: corredores de patas largas adaptadas a la carrera, como el berrendo o el avestruz.

La transición del agua a la tierra exigió resolver tres problemas: sostener el peso sin la flotación, evitar la desecación y respirar aire. Los vertebrados lo lograron hace más de 350 millones de años. Los artrópodos, antes.

Bisonte americano

Bisonte americano pastando en las Grandes Llanuras

Seiscientos kilos de músculo avanzan al trote por una pradera de Wyoming y el suelo vibra. El bisonte americano (Bison bison) es el mamífero terrestre más pesado de América del Norte: los toros alcanzan unos 900 kg y rebasan los 1,8 m a la altura del hombro. A finales del siglo XIX la caza comercial lo dejó reducido a unos pocos centenares de ejemplares, desde millones de individuos que habían poblado las llanuras.

Hoy sobrevive en rebaños protegidos y en explotaciones privadas. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza lo clasifica como Casi amenazado (NT). Forma manadas de hembras y crías, mientras los machos adultos van solos o en grupos pequeños fuera de la época de celo. Se alimenta de gramíneas y ciperáceas, y sus cuernos de queratina intervienen en las peleas entre machos y en la defensa frente a los lobos.

Berrendo o antílope americano

Corre más de lo que sus enemigos pueden recordar. El berrendo (Antilocapra americana), también llamado antílope americano, es el segundo mamífero terrestre más veloz tras el guepardo. Stan L. Lindstedt y su equipo midieron en 1991, en la revista Nature, su capacidad aeróbica: un berrendo puede sostener unos 65 km/h durante 11 km, algo que ningún velocista como el guepardo logra.

La velocidad máxima se cita a menudo entre 88 y 100 km/h, aunque esas cifras proceden de observaciones poco precisas. Una hipótesis muy repetida sostiene que esa capacidad es herencia de depredadores extintos de las praderas, como el guepardo americano (Miracinonyx); es plausible, pero no está demostrada. La especie figura como Preocupación menor (LC), si bien algunas subespecies del suroeste, como la sonorense, están amenazadas.

Borrego cimarrón

Borrego cimarrón macho con grandes cuernos enroscados en montaña rocosa

Dos carneros se miran a veinte metros, se alzan sobre las patas traseras y se lanzan uno contra otro. El choque suena como un disparo y se oye a gran distancia. El borrego cimarrón (Ovis canadensis) vive en las Montañas Rocosas y en zonas áridas del oeste de América del Norte, y sus cuernos enroscados pueden pesar más de 14 kg en machos viejos.

Sirven de arma y de credencial: el tamaño de la espiral indica edad y rango. Las pezuñas, de borde duro y centro blando y rugoso, ofrecen agarre en la roca. Aun así, el animal no es invulnerable: las enfermedades respiratorias transmitidas por el ganado doméstico han diezmado poblaciones enteras. La especie se considera de Preocupación menor (LC).

Wapití o alce americano

Alce tule macho con grandes astas ramificadas en praderas

Una corrección previa: el ciervo más grande de América del Norte es el alce (Alces alces), no el wapití. Aun así, el wapití (Cervus canadensis) llega a los 500 kg en los machos más corpulentos y alcanza cerca de 1,5 m de alzada. Sus astas se renuevan cada año y pueden medir más de un metro.

En otoño comienza la berrea. Los machos bramean con un silbido agudo que atraviesa los valles de montaña y reúnen un harén de hembras que defienden de los rivales. Es un rumiante que pasta y ramonea hierbas, brotes y corteza, con una gestación de unos 8 a 9 meses. La especie figura como Preocupación menor (LC).

Venado de cola blanca

Venado de cola blanca en alerta en el bosque

El venado de cola blanca (Odocoileus virginianus) se encuentra desde Canadá hasta el norte de Sudamérica, y es probablemente el ungulado silvestre que más personas han visto en América. Ocupa bosques cerrados, matorrales, campos agrícolas y bordes de ciudades. Su recurso de alarma es la cola: al huir la levanta y deja ver la cara inferior blanca, una señal visual para el resto del grupo.

En el celo otoñal, los machos comen poco y recorren grandes distancias; pueden perder una parte considerable de su peso. Es un herbívoro selectivo que se alimenta de hojas, brotes, bellotas, frutos y cultivos según la estación. ¿Cómo puede un animal tan visible resultar tan difícil de ver? Gracias a un pelaje pardo grisáceo que se funde con el bosque. Figura como Preocupación menor (LC).

Faisán de cuello anillado

Faisán de cuello anillado macho mostrando su colorido plumaje

No es nativo. El faisán de cuello anillado (Phasianus colchicus), símbolo de los campos agrícolas de América del Norte, procede de Asia y se introdujo con fines cinegéticos; las primeras sueltas con éxito se asocian a Oregón, en la década de 1880. Su plumaje es llamativo en los machos, con la cabeza verde metálica, el anillo blanco en el cuello y la cola larga.

La especie no es considerada invasora problemática en la mayor parte de su rango introducido. Es un ave omnívora oportunista que come semillas, granos, insectos y bayas, y prefiere los bordes de cultivos con vegetación densa. La UICN la incluye en Preocupación menor (LC).

Ardilla listada

Cinco bandas oscuras recorren el lomo pardo rojizo de la ardilla listada (Tamias striatus), un roedor de unos 100 g que se mueve a ras de hojarasca. Vive en bosques caducifolios del este de América del Norte y excava madrigueras con túneles que pueden superar los 10 m de longitud y varias cámaras: una para dormir y otras para almacenar semillas.

Almacena en las mejillas, que se abultan hasta deformar la cabeza. Es omnívora: come nueces, bellotas, hongos, bayas y, de vez en cuando, insectos o huevos. En invierno no hiberna de manera continua; entra en periodos de letargo y despierta para comer de sus reservas. Su estado de conservación es de Preocupación menor (LC).

Marmota común

Antes de dormir, engorda. La marmota común (Marmota monax) gana mucho peso durante el verano y se retira a una madriguera que puede tener más de cinco metros de túneles y varias entradas. Allí inicia la hibernación, un estado en el que la temperatura corporal desciende muchos grados y el corazón late solo unas pocas veces por minuto.

Pertenece a la familia de las ardillas (Sciuridae). Es diurna, herbívora y trepa mejor de lo que sugiere su aspecto. Las madrigueras abandonadas son aprovechadas después por zorros, conejos y mofetas, de modo que la marmota actúa como ingeniera del suelo. La especie figura como Preocupación menor (LC).

Coyote

Ha ganado terreno mientras otros grandes carnívoros lo perdían. El coyote (Canis latrans) ocupa hoy casi toda América del Norte y Centroamérica, y se ha instalado en áreas urbanas de ciudades grandes. Pesa entre 9 y 18 kg, menos que un lobo, y caza sobre todo en solitario o en parejas: roedores, conejos, insectos, fruta y carroña.

El mito de las grandes jaurías de coyotes cazadores no se sostiene. Sí forma grupos familiares estables, con una pareja reproductora y las crías del año. Su aullido, mezcla de ladridos y notas agudas, sirve para localizar a los miembros del grupo en la oscuridad del desierto. Se considera de Preocupación menor (LC).

Puercoespín norteamericano

Puercoespín norteamericano trepando en árbol mostrando sus púas

Unas 30.000 púas cubren al puercoespín norteamericano (Erethizon dorsatum), cada una con microescamas en la punta que dificultan su extracción. No las lanza: es una leyenda. Lo que hace es erizarlas, golpear con la cola y dar la espalda; antes de eso avisa con un olor penetrante y chasquidos de dientes.

Pertenece a los roedores arborícolas del Nuevo Mundo (Erethizontidae) y pasa mucho tiempo en los árboles. Se alimenta de corteza interna, hojas y brotes, y en invierno puede quedarse varios días en la misma copa. Entre sus escasos depredadores figura el pekan (Pekania pennanti), que lo ataca por la cara. Figura como Preocupación menor (LC).

Armadillo de nueve bandas

Armadillo de nueve bandas de pie mostrando su armadura característica

Armadillo significa, literalmente, «pequeño blindado». El armadillo de nueve bandas (Dasypus novemcinctus) lleva una coraza de placas óseas cubiertas de queratina, con bandas flexibles en el centro del cuerpo. Un detalle poco conocido: esta especie no se enrolla en bola, como sí hacen los armadillos del género Tolypeutes. Si lo asustan, salta casi un metro hacia arriba.

Es el único armadillo que ha colonizado de forma natural Estados Unidos, y su rango sigue avanzando hacia el norte. Pertenece a los xenartros, junto con perezosos y osos hormigueros. Hurga con el hocico en busca de escarabajos, larvas, hormigas y lombrices, y excava madrigueras de varios metros. Las hembras paren casi siempre cuatro crías idénticas. Se evalúa como Preocupación menor (LC).

Cascabel de diamante occidental

El sonido es una advertencia, no una amenaza. La cascabel de diamante occidental (Crotalus atrox) sacude los anillos de queratina de su cola cuando algo se acerca demasiado. Es una de las serpientes venenosas más grandes de América del Norte (la mayor es la cascabel de diamante oriental), con ejemplares que superan los dos metros.

Caza por emboscada. Espera inmóvil en un matorral árido y detecta el calor de un roedor con sus fosetas termosensibles, órganos situados entre el ojo y la nariz. Su veneno daña los tejidos y la coagulación, por lo que una mordedura exige atención médica urgente. La especie está catalogada como Preocupación menor (LC), y en el campo conviene alejarse sin molestarla.

Urogallo de las praderas

Urogallo de las praderas macho en despliegue de cortejo

Al amanecer, en un claro de hierba corta, los machos inflan sacos de aire anaranjados en el cuello, erizan unas plumas largas y golpean el suelo con las patas. Es un lek, una arena de cortejo colectiva. El urogallo de las praderas (Tympanuchus cupido) produce además un sonido grave y retumbante que se oye a más de un kilómetro.

Su suerte depende de la pradera nativa. Cuando el arado reemplaza la hierba, el ave desaparece. La subespecie del este, el gallo de las landas, se extinguió en el siglo XX, y la subespecie de Attwater sigue en situación crítica. La especie en conjunto figura como Vulnerable (VU) en la Lista Roja.

Lobo gris

Lobo gris caminando por el bosque nevado

El lobo gris (Canis lupus) no es el antepasado directo de los perros. Adam H. Freedman y sus colegas mostraron en PLoS Genetics, con genomas completos, que perros y lobos actuales son linajes hermanos descendientes de una población de lobos extinta. La domesticación se sitúa entre hace unos 15.000 y 40.000 años, un intervalo todavía discutido.

En 1995, el lobo regresó a Yellowstone tras décadas de ausencia. William J. Ripple y Robert L. Beschta revisaron los quince primeros años de efectos en la revista Biological Conservation: menos presión del wapití sobre los sauces y álamos, y cambios en otras especies, aunque la magnitud de la cascada trófica sigue siendo objeto de debate. Las manadas familiares abaten alces, caribúes y bisontes. La especie es de Preocupación menor (LC).

Puma

Puma adulto descansando en roca mirando fijamente

Yukón, desierto, selva, Patagonia: el puma (Puma concolor) tiene la distribución más amplia entre los mamíferos terrestres del hemisferio occidental. Se le llama también león de montaña, cougar o pantera, y es probable que ningún otro mamífero tenga tantos nombres comunes. Aquí se usará solo «puma».

Los machos pesan hasta unos 100 kg, aunque lo normal es menos. Caza de noche, en solitario, y se acerca a la presa con sigilo antes de saltar y morderla en la nuca o la garganta. Presas habituales son ciervos y guanacos. Los encuentros con personas son poco frecuentes, y ante un ejemplar silvestre lo sensato es mantener la distancia. Se evalúa como Preocupación menor (LC).

Jirafa

Jirafa africana pastando en las copas de los árboles de la sabana

Siete vértebras cervicales, como un ser humano. La jirafa (Giraffa camelopardalis) estira ese mismo número hasta un cuello de unos dos metros, y alcanza 5 a 6 m de altura total, lo que la convierte en el animal terrestre más alto. Su corazón, de unos 11 kg, bombea sangre a la cabeza contra una gravedad considerable.

Ramonea acacias con una lengua prensil de unos 45 cm. En la sabana africana, un adulto vigila el horizonte mientras el rebaño pasta. La taxonomía está en revisión: algunos autores reconocen cuatro especies distintas. La evaluación global de 2016 la clasificó como Vulnerable (VU).

Oso pardo

Oso pardo caminando por el bosque en busca de alimento

Dieta de omnívoro con cocina de temporada. El oso pardo (Ursus arctos), llamado grizzly en América del Norte, obtiene buena parte de su energía de bayas, raíces, bulbos y brotes. Cuando remontan los salmones, los osos se congregan en los ríos de Alaska y pescan en las cascadas. Es una escena que cambia de un año a otro con el tamaño de las migraciones.

Su olfato es extraordinario: detecta alimento a distancias de kilómetros, lo que explica su atracción por los campamentos con comida mal guardada. Los adultos pesan entre 150 y 400 kg según la región y la dieta. La inmensa mayoría de los grizzly de Estados Unidos vive en Alaska. La especie global es de Preocupación menor (LC).

Elefante africano de la sabana

Elefante africano de la sabana caminando con su manada

Un macho adulto del elefante africano de la sabana (Loxodonta africana) puede superar los 6.000 kg y los 3 m de alzada. Es el mayor animal terrestre vivo, con un cerebro de unos 5 kg. Se comunica con sonidos de baja frecuencia, algunos por debajo del umbral humano (infrasonidos), que se transmiten por el aire y el suelo.

La cognición de los elefantes se ha estudiado sobre todo en el elefante asiático. Joshua M. Plotnik, Frans B. M. de Waal y Diana Reiss expusieron en 2006 a tres elefantes asiáticos a un espejo; uno superó la prueba de la marca. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza clasifica al elefante de sabana como En peligro (EN), y al de bosque como En peligro crítico (CR).

León africano

León macho adulto sentado majestuosamente en la sabana africana

Su rugido se oye hasta a 8 km. El león africano (Panthera leo) es el único felino realmente social: vive en grupos llamados orgullos, formados por hembras emparentadas, sus crías y uno o varios machos. Las hembras realizan la mayor parte de la caza, a menudo de forma coordinada.

Los machos defienden el territorio y descansan muchas horas al día, entre 16 y 20. Su intervención resulta decisiva ante presas grandes como búfalos. La melena oscura se asocia a la edad y la condición del macho, pero también al clima. Los datos de población son inciertos y la especie está catalogada como Vulnerable (VU), con descensos marcados en África.

Hipopótamo

Grupo de hipopótamos descansando en el río africano

Pasa el día en el agua y sale a pastar de noche. El hipopótamo (Hippopotamus amphibius) es un animal semiacuático, aunque obtiene su alimento en tierra firme, y por eso se incluye aquí. Un macho adulto pesa por lo común entre 1.500 y 1.800 kg, con ejemplares excepcionales por encima de los 3.000 kg.

Corre a unos 30 km/h en trechos cortos y puede contener la respiración varios minutos. Es territorial y muy agresivo si alguien se interpone entre él y el agua: se le considera uno de los grandes mamíferos más peligrosos de África. Sus colmillos de marfil han alimentado la caza furtiva. Figura como Vulnerable (VU).

Arañas

Araña cazadora grande descansando en superficie

Las arañas (orden Araneae) suman unas 50.000 especies descritas y habitan todos los continentes salvo la Antártida. No son insectos sino arácnidos: ocho patas, sin antenas y con el cuerpo dividido en cefalotórax y abdomen.

Martin Nyffeler y Klaus Birkhofer estimaron en 2017, en The Science of Nature, que las arañas matan entre 400 y 800 millones de toneladas de presas al año, en más del 90 % insectos y colémbolos. Es una extrapolación, no una medición directa. La mayor por masa es la tarántula Goliat (Theraphosa blondi), con patas de hasta 30 cm de envergadura y colmillos de unos 2,5 cm.

Avestruz

Avestruz africano macho en la sabana

Un ave de 2,5 m que no vuela. El avestruz (Struthio camelus) corre hasta unos 70 km/h, la mayor velocidad entre los bípedos, y mantiene unos 50 km/h durante largos trayectos. Pone los huevos más grandes de cualquier ave, de cerca de 1,4 kg cada uno, y tiene el ojo más grande entre los vertebrados terrestres, con unos 5 cm de diámetro.

No entierra la cabeza. Cuando percibe peligro, huye o se tumba con el cuello pegado al suelo, y desde lejos parece un montículo. Sus patadas, con una uña grande en cada dedo, pueden herir gravemente a un depredador. La especie está en Preocupación menor (LC).

Gorila de montaña

Gorila de montaña macho espalda plateada sentado en el bosque

Comparten cerca del 98 % del ADN con el ser humano. Los gorilas son primates herbívoros que mastican tallos, hojas y frutas casi todo el día. El gorila oriental (Gorilla beringei) incluye al gorila de montaña, que vive en bosques de altura de Uganda, Ruanda y la República Democrática del Congo, y no en Camerún.

Los machos maduros, de espalda plateada, pesan hasta unos 200 kg. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza clasifica tanto al gorila oriental como al occidental (Gorilla gorilla) como En peligro crítico (CR). En Camerún y Nigeria sobrevive el gorila del río Cross, con unos pocos cientos de individuos.

Dragón de Komodo

Dragón de Komodo caminando por la playa de una isla

Un reptil de 70 kg que caza ciervos. El dragón de Komodo (Varanus komodoensis) llega a los 3 m de largo y es el lagarto vivo más grande. Vive en unas pocas islas de Indonesia y usa la lengua bífida para captar olores en el aire.

Durante años se atribuyó su ataque a las bacterias de la saliva. Bryan G. Fry y su equipo publicaron en 2009 en PNAS que las glándulas mandibulares producen un veneno con efectos anticoagulantes y de caída de la presión sanguínea. La hipótesis bacteriana ha perdido apoyo. Se clasifica como En peligro (EN).

Canguro rojo

Canguro rojo saltando en el outback australiano

El canguro rojo (Macropus rufus) es el marsupial vivo más grande. Los machos alcanzan los 90 kg y cerca de 1,8 m. Salta con las patas traseras unidas, y los tendones de estas almacenan energía elástica como un resorte, lo que abarata el coste de avanzar a velocidad alta, de más de 50 km/h.

La cría nace tras unos 33 días de gestación, del tamaño de una judía, y trepa hasta la bolsa. Pasa allí unos ocho meses. Frente a un peligro, el canguro golpea el suelo con las patas traseras. Habita zonas áridas de Australia y figura como Preocupación menor (LC).

Dromedario

Camello dromedario caminando por el desierto

La joroba del dromedario (Camelus dromedarius) guarda grasa, no agua. Es una reserva de energía que se metaboliza cuando escasea el alimento. El agua se conserva gracias a una fisiología especial: puede perder hasta una cuarta parte de su masa corporal por deshidratación y recuperarla bebiendo decenas de litros en pocos minutos.

Las pezuñas anchas se apoyan sobre la arena sin hundirse, las pestañas dobles protegen los ojos y las fosas nasales se cierran en tormentas de polvo. Domesticado hace milenios en la península arábiga, apenas quedan poblaciones realmente silvestres. Su estado frente a la UICN es peculiar por su condición doméstica.

Grillo campestre

Grillo descansando en vegetación

Solo cantan los machos. El grillo campestre (Gryllus campestris) frota una ala contra otra en un proceso llamado estridulación, y las hembras escuchan con tímpanos situados en las tibias de las patas delanteras. La temperatura modifica la frecuencia de los chirridos, relación que describió en 1897 el físico Amos Dolbear y que se conoce como ley de Dolbear.

Habita praderas y bordes de caminos en Europa, donde excava una galería en la que se refugia. Come hierbas, semillas e insectos pequeños. Como todo insecto, tiene seis patas, a diferencia de las arañas. Los hábitos varían entre especies, y los grillos de cueva y los de árbol son muy distintos.

Zarigüeya de Virginia

Zarigüeya de Virginia mostrando su comportamiento nocturno

La zarigüeya de Virginia (Didelphis virginiana) es el único marsupial nativo de América al norte de México. Según la Animal Diversity Web de la Universidad de Míchigan, es nocturna, omnívora y de hábitos solitarios. Come insectos, frutos, carroña y pequeños vertebrados.

Su comportamiento más conocido es el de hacerse la muerta. No es una decisión consciente, sino una respuesta involuntaria al estrés extremo, con rigidez y secreciones de olor desagradable. Rara vez contrae la rabia, quizá por su baja temperatura corporal. Muestra además cierta resistencia al veneno de serpientes de cascabel, atribuida a un péptido de su sangre que neutraliza parte de las toxinas. Se clasifica como Preocupación menor (LC).

Búho real

Búho real europeo posado en rama mostrando sus penetrantes ojos

Vuela sin hacer ruido. El búho real (Bubo bubo) tiene plumas con bordes fimbriados que suavizan el flujo de aire y casi eliminan el sonido del batido. En varias especies de búhos, los oídos se sitúan a distinta altura en el cráneo, lo que permite localizar la presa en la oscuridad.

Gira la cabeza unos 270 grados, no 360, porque sus ojos tubulares están fijos en las órbitas. Traga las presas enteras y regurgita egagrópilas con huesos y pelo, que los biólogos analizan para conocer su dieta. Habita Eurasia y el norte de África, y está catalogado como Preocupación menor (LC).

Preguntas frecuentes sobre los animales terrestres

Cuál es el animal terrestre más grande del mundo

El elefante africano de la sabana (Loxodonta africana). Los machos adultos superan los 6.000 kg y alcanzan unos 3,3 m a la altura del hombro. Detrás quedan el elefante asiático, los rinocerontes y el hipopótamo, cuyos machos pesan por lo común entre 1.500 y 1.800 kg. En América del Norte, el mayor es el bisonte americano, con toros de cerca de 900 kg. Si se mide por altura, el título no es del elefante sino de la jirafa, que supera los 5 m.

Cuál es el animal terrestre más rápido

El guepardo (Acinonyx jubatus), que supera los 100 km/h en carreras de unos cientos de metros. No aguanta más: se agota enseguida. El berrendo norteamericano es el segundo, y destaca por su resistencia, ya que un estudio de 1991 midió unos 65 km/h durante 11 km. Entre las aves, el avestruz es la más veloz sobre el suelo, con hasta unos 70 km/h. Las cifras de velocidad máxima dependen del método de medición y varían según la fuente.

Qué diferencia hay entre un animal terrestre y uno semiacuático

La diferencia está en cuánto dependen del agua. Un animal terrestre vive, se alimenta y se reproduce sobre el suelo. Uno semiacuático, como el castor, el cocodrilo o la nutria, reparte su tiempo entre tierra y agua y necesita ambos medios para funciones distintas. El hipopótamo es un caso límite: pasa el día sumergido para regular su temperatura y proteger la piel, pero sale por la noche a pastar. Muchos autores lo llaman semiacuático; aquí se incluye por su alimentación en tierra.

Por qué migran algunos animales terrestres

Para seguir los recursos que cambian con las estaciones: pastos frescos, agua, temperaturas adecuadas o zonas de cría con menos depredadores. Los ñus de la sabana africana y los caribúes de la tundra recorren cientos o miles de kilómetros cada año detrás de la lluvia y del rebrote de la vegetación. La mariposa monarca, un insecto, hace un viaje de ida y vuelta que ninguna generación individual completa por sí sola. En el bisonte, la migración se ha reducido mucho por las vallas y la pérdida de hábitat.

Cuáles son los animales terrestres más amenazados

Varios grandes mamíferos figuran en las categorías más graves de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza: los gorilas, el rinoceronte de Java, el tigre de Amur en su rango restringido y el elefante africano de bosque. En América del Norte, el lobo rojo (Canis rufus) sobrevive en estado silvestre con unas pocas decenas de ejemplares. Las causas principales son la pérdida de hábitat, la caza furtiva y el cambio climático. Las cifras de población cambian de un censo a otro.

Pueden los animales terrestres vivir en ciudades

Sí, y algunos prosperan. El coyote se ha instalado en el casco urbano de ciudades norteamericanas, la zarigüeya recorre jardines y basureros durante la noche, y zorros, jabalíes o mapaches se acercan a los barrios periféricos en Europa y América. Para ello cambian la dieta, los horarios y los desplazamientos. Otras especies, más exigentes en hábitat, como el urogallo de las praderas, desaparecen cuando la urbanización o la agricultura sustituyen su hábitat. Que unas especies se adapten no significa que la fauna en conjunto salga ganando.

Es verdad que el camello guarda agua en la joroba

No. La joroba del dromedario contiene grasa, que sirve como reserva de energía. Si el animal pasa tiempo sin comer, esa grasa se metaboliza y la joroba se vuelve flácida. Su resistencia a la sed se debe a otras adaptaciones: tolera una pérdida de agua corporal de hasta aproximadamente una cuarta parte de su masa y bebe con rapidez grandes volúmenes cuando encuentra una fuente. Los glóbulos rojos ovalados, que soportan los cambios de volumen, también contribuyen a esa tolerancia.

Cuántas especies de animales terrestres existen

Nadie lo sabe con precisión. Se han descrito más de un millón de especies de insectos, y la mayoría de ellos son terrestres, a los que se suman decenas de miles de arañas, miles de especies de mamíferos, unas 11.000 de aves y más de 12.000 de reptiles. Las estimaciones de especies aún sin describir son muy altas, sobre todo entre los invertebrados tropicales. Por eso cualquier cifra total debe tomarse como una aproximación.

Fuentes

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